Visitas forzadas…

26 12 2015

Hace unas semanas mi cardiólogo me dio de alta para salir del hospital. Llegué contento a casa pensando en lo afortunado que había sido por salir con vida. No fue fácil desde el momento mismo que me sugería, días atrás, someterme a una angioplastía coronaria; lo que algunos mortales conocemos como cateterismo. La noticia no la recibí con agrado, pero sí con una buena dosis de resignación. Ya había pasado por esas dos años atrás. Aunque la visita al hospital fue antes de lo que esperaba.

Entré un viernes por la zona de emergencia. Nervioso. Sí. Yo diría que más de la cuenta. Y sí a ésto le sumamos el buen tino que tienen algunos doctores de crispar los nervios y acelerar el ritmo cardíaco, el cuadro estaba casi completo. Sin perder mucho tiempo me prepararon para la intervención. Yo, siendo un creyente católico apostólico romano, me puse primero en las manos de Dios y después con los de bata blanca. Una vez que me canalizaron, me pasaron al quirófano. Frío y lleno de luces, intimidante lugar y también  refugio adecuado para quienes echamos la mente a volar, y a veces no por muy buenos derroteros.

Como la primera vez, el tiempo transcurrió volando, aunque los últimos minutos se me hicieron siglos. Después de mantener una postura, nada cómoda; con los brazos abiertos, recordando la crucifixión,  de espaldas sobre una plancha de acero inoxidable fría, y un escaner que se movía frente a mis narices a la voluntad del cardiólogo intervencionista, como una cobra hipnotizada. Parecía que todo iba bien, hasta que un dolor intenso en el brazo y en el pecho se hizo cada vez más patente a medida que pasaba el tiempo, el segundo infarto de mi “corta vida”. El monitor marcaba una presión arterial arriba de 200/180, lo único que me venía a la mente; era cuánto tiempo más podía resistir. Salí de la sala casi cinco horas después de que entré, directo a terapia intensiva. Lugar donde acostado en una cama con forro plástico; se orina, se come, se evacua y se duerme, sin moverse mucho, “vistiendo”  una bata digna de exhibicionistas empedernidos. Después del susto y tres días recluido estoy de vuelta en casa.  Y espero no volver al nosocomio en muchos años. Amén.





La casualidad y el lente 28.09.2015

28 09 2015

GlorietaUna glorieta “hágalo usted mismo”, parece que a los vecinos les pareció que la calle era muy ancha, y que podían construir una glorieta. ¿Con qué…? para mañana traigan algunas macetas y piedras, ya veremos la colocación.





Cleptocracia

30 08 2015

Término acuñado recientemente, que todavía no se encuentra en el diccionario de la Real Academia Española, pero que seguramente no tardará en aparecer. Etimología: viene del griego κλεπτος (“clepto”) y κράτος (“cratos”) “el gobierno de los ladrones”. Es nada menos que el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital. Se usa despectivamente para decir que un gobierno es corrupto y ladrón.

Ejemplos abundan, pero México podría destacar entre varios países. Desde hace algunos años, los gobernadores de los estados han sido intocables, personajes corruptos que no rinden cuentas a nadie. Y cuando caen de la gracia del stablishment, (esa palabra que no encuentro traducción) ese aglomerado de poder en diferentes estratos de la sociedad, que de forma sutil maneja los hilos del destino económico y de poder.

Hoy como en el pasado: el discurso de los políticos va en un sentido, y  las acciones que emprenden desde sus escaños y despachos adornados con maderas preciosas y finas pieles, van en otro totalmente opuesto.





Acapulco Carbón…

18 07 2015

Lo que parecía ser un descuido de las autoridades al permitir que comerciantes invadieran las playas del Pierre Marqués y el Hotel Princess, hace poco más de cinco años, hoy toma tintes catastróficos. No se trata de un brote controlado de comerciantes a la orilla de la playa; sino de todo un ejército que se ha adueñado de lo que fue algún día un sitio exclusivo, llamado Acapulco Diamante.  No se trata de un juicio malintencionado por parte de una persona clasista, sino de un problema de sentido común, de espacio, de salubridad, de aspecto y de seguridad . Acapulco cuenta con un gran  número de zonas populares: Caleta, Caletilla, La Condesa, Puerto Marqués. No veo ningún motivo por el que la zona Diamante se deba sumar a la lista. Las inversiones en infraestructura son multimillonarias;  es sin duda la mejor cara para el turismo nacional y extranjero. La basura, el pestilente olor y la gente que renta esas sombrillas, no encajan con el proyecto original. Hay personas que permanecen en la playa toda la noche bebiendo, otras duermen por no tener dónde pasar la noche. ¿Ese es el tipo de turismo para esa zona? Si es así, no veo por qué se invirtió tanto dinero en hoteles y condominios. Me atrevo a decir que este fenómeno,  lejos de controlarse,  aumenta. Puede llegar a ser el detonador para que esta zona vaya en picada, y a mediano y largo plazo se convierta en un sitio conflictivo,  abandonado y deteriorado por la indiferencia del gobierno, o mejor dicho desgobierno, un punto sin retorno, ya que revertir un fenómeno de esta naturaleza es francamente muy difícil, casi imposible. ¿Es la apuesta del gobierno?





Diez lustros

9 05 2015

Entrar a los cincuenta, por lo menos en mi caso,ha implicado adentrarme en terreno fangoso, introducirme en un estado casi hipnótico de reflexiones profundas sobre el camino recorrido durante este tiempo… Y lo poco o mucho que falta para concluir el peregrinaje por este caótico mundo.

Recuerdo que durante mi niñez, cuando escuchaba que alguien cruzaba la barrera de las cinco décadas, no podía menos que pensar en un anciano. Los días eran eternos, y  se prolongaban aún más dentro del salón de clases. Me preguntaba varias veces al día: ¿cuándo dejaría la escuela para ser un adulto y ocuparme de  cosas más importantes?  Eran los primeros síntomas de ese mal que aqueja a todo el mundo hoy en día: Preocuparnos por el futuro dejando pasar el presente sin dejar de añorar el pasado. No somos capaces ni siquiera de disfrutar un atardecer observando en el horizonte ponerse el sol.

Con el tiempo las cosas adquieren otra cadencia. Hay quienes se empeñan en darle importancia a lo que no la tiene, y desperdician sus días buscando recompensas falsas: modas pasajeras, llenar bolsas de dinero, viajar en primera clase, comer en el restaurante de moda… Los días pasan volando, apenas si podemos percatarnos de que nuestros hijos ya crecieron, que ya aparecieron las primeras arrugas en nuestro rostro y que ya peinamos algunas canas. Leer, reflexionar, detenerse a descansar debajo de un árbol, contemplar a los niños jugar en el parque, ver las flores abrirse en primavera, son cosas que deberíamos hacer más seguido para alimentar nuestro espíritu, y no nuestro ego, que en muchas ocasiones lo tenemos sobrealimentado, como a los puercos en engorda.





A las letras

26 01 2015

La política ha sido llevada en este país a un nivel lamentable, tanto, que hablar de ella resulta incómodo en el mejor de los casos. El tiempo de precampañas se traduce en una burda pasarela de miserias y obsesiones desmedidas por el poder de gente mediocre. ¿Dónde ha quedado el verdadero espíritu  de los  hombres al servicio de sus gobernados…?  Por otro lado, grupos de personas sin oficio ni beneficio, por decirlo de manera educada, aunque en el fondo son la escoria de la sociedad, que no tienen otro medio para vivir y enriquecerse,  sino desestabilizando al país para lograr sus prebendas. Por esta razón he preferido refugiarme en las letras, tanto en la lectura como en la escritura. Y quiero decirles que he gozado con algunos autores del siglo XIX, (Realismo) como: Flaubert, Victor Hugo, William Faulkner, Dickens… Esas descripciones casi obsesivas de la personalidad de gente de carne y hueso. Sin duda un gran periodo de esplendor en la literatura Universal. Como decía el recién fallecido Gabriel García Márquez:

<<Creo que las vidas de todos nosotros serían mejores si cada uno de ustedes llevara siempre un libro en su morral>>





La casualidad y el lente 31.10.2014

31 10 2014
Sin palabras...

Sin palabras…








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